La electromusculación sustituye los impulsos eléctricos del sistema nervioso mediante electroestimuladores que generan corrientes eléctricas capaces de llegar al músculo pretendido.
La electromusculación va dirigida a cualquier persona y cualquier edad, tanto si es deportista o no, de alto nivel o amateur.
Los impulsos eléctricos aplicados se regulan en intensidad, frecuencia y amplitud. Así provocaremos respuestas diferentes al sistema nervioso.
Las corrientes incluyen varias fases combinadas de forma que por cada aplicación, la corriente barra diferentes frecuencias estimulando así a un mayor número de fibras musculares. Los programas se diseñan en base a una difusión de corrientes que corresponden a una necesidad fisiológica.